jueves, 24 de diciembre de 2009

El power-Prog del Mercosur

El power-Prog del Mercosur Invadió Flores
Angra en El Teatro de Flores 20/12/09
Soportes:Viril, Insigh, Seliger, Prog Nois



Ni bien entramos al Teatro con mi amigo del metal Horacio entramos a recorrer el stand de Icarus y luego procedimos a buscar el mejor lugar
dentro del recinto inicialmente lo hicimos cerca del Stand en donde se vendían las remeras oficiales de la gira y de todo tipo a las 18y30 subie-
ron al escenario los oriundos de Puerto Madryn la gente de Vril cuya propuesta definiré como un powermetal con claras influencias del Hello-
ween más trashero o sea el de “Wall of Jericho” y algo de Dream Theather el sonido de la banda esta caracterizado por el empleo de violas ge-
melas sádicas que recrean hermoso riff y solos de vieja escuela junto a una poderos base apuntalada por un poderoso y técnico al igual que el
poderoso baterista si bien en líneas generales la banda llevo a cabo una destacable perofrmance el punto negro e lo lleva su vocalista que no cua-
ja con el resto de esta poderosa y correcta labor de esta banda oriunda de la Patagonia que dejo más que satisfecho al respetable público.
La siguiente banda en aparecer sobre las tablas del teatro fue la gente de Insigh quienes tienen entre sus influencias principales a bandas de la talla
De Dream Theater, Fair Warning, Symphony X en esta banda todos los músicos conocen sus respectivos instrumentos a la perfección siendo los
Encargados de las voces uno de sus guitarristas y una hermosa señorita que como si esto fuera poco tiene excelentes cualidades vocales la base
Se mostró compacta y con precisión quirúrgica mientras que la guitarra líder también exhibió su virtuosismo este show fue muy bien recibido.
Se acercaba para este Cronista uno de los momentos más esperados de la noche la actuación del cantante de Shaman Thiago Bianchi con los locales Seliger quienes practican un power metal en la vena de Helloween, y Angra con toques a lo de la banda mencionada en 1er termino la banda desarrollo un brillante set y el mencionado Thiago se canto absolutamente todo durante su show la banda interpreto temas propios uno de Shaman y el momento sublime fue cuando Thiago anunció que Iván realizar un cover de una banda que era su mayor influencia la banda en cuestión es la de la calabaza y el tema no fue otro que “I’alive” que genero una respuesta inmediata del público que canto ese himno de los germanos de principio a fin al igual que en las bandas anteriores todos los músicos realizaron lo suyo con destreza y profesionalismo en síntesis un muy buen show de una banda local para tener en cuenta dentro del nuevo panorama local de power metal.
El acto final de lo soportes nacionales estaría a cargo de la gente de Prog Nois quienes practican un metal de neto corte progresivo en el estilo de los grandes exponentes del genero en donde se destacaron en cuanto a los desempeños individuales ambos guitarristas que derrocharon técnica pero no exenta de sentimiento y feeling tanto a la hora de los riff como de los logrados solos salidos de ambas violas, el desempeño del cantante fue correcto potente y melódico durante todo el desarrollo del set mientras que la base rítmica cumplió su labor de manera irreprochable esta propuesta al igual que las anteriores fue muy bien recibida por la audiencia presente que para entonces ya cubría las instalaciones de un teatro que estaba a rebalsar, en todos los casos de los actos soportes el sonido fue correcto cosa que no siempre sucede con los actos de apertura.







Ya con 1.200 personas, un público algo más suficiente aunque bastante escuálido para una banda de los quilates de Angra, a las 21.40 horas descendió la intensidad de las luces, y se escuchó el inconfundible retumbar de la Sinfonía Inconclusa (Unfinished Allegro) de Franz Peter Schubert, saliendo a escena Kiko, Rafael, Fabio, Felipe y el retornado Ricardo, desatándose el delirio con los cuatro golpes de Confessori a los platillos, y el riff de Loureiro y Bittencourt, dando inicio a Carry On, himno de Angra de los tiempos de Angels Cry (1993) y perfecta forma de iniciar el show. Edú salió a escena y se vio notablemente a lo largo de todo el transcurso del show que estaba y estaría en su noche cantándose absolutamente todo y arengando como buen Frotman a todo un Teatro entregado al éxtasis total.

Abruptamente, y antes de terminar Carry On, cuando varios esperábamos ver a Edú jugándose con los imposibles agudos previos al final, Angra “pegó” otro temazo, Nova Era, el primer tema del, como veremos, muy visitado “Rebirth” (2001), e iniciaron algo que harían con –veremos- varios temas: tocarlos un tono más abajo, seguramente para acomodarse más a la quizás algo lastimada voz de Falaschi. De todas maneras, Angra se luce con este tipo de temas, rápidos, directos, contundentes, melódicos y a la vena.
Lo siguiente sería Waiting Silence, excelente mid tempo del sólido Temple Of Shadows (2004), aunque Edú seguía mostrando algunos problemillas en la voz, aunque convengamos que se trata de un tema muy exigente y bastante difícil de cantar. Tras este corte, Edú Falaschi aprovechó la primera pausa de lo que ya era un intenso show y comenzó a rememorar su primer show como vocalista de Angra en Chile, por allá por Noviembre del 2001, hace ya largos ocho años, y en un muy buen español manifestó su cariño y agradecimiento para con el público argentino
Tras estas palabras, Edú anunció un tema del cautivante Holy Land (1996), y aquí sí que me saco el sombrero ante la gran performance de Falaschi. La colosal Silence and Distance, en una versión algo menos “sofisticada” que en su versión original, pero que de todas maneras me pareció sencillamente notable, con un Edú muy compenetrado y sintiendo el tema como propio, intensamente. De los mejores momentos de la noche, sin duda.
Sin pausas, otro clásico más en un show que ya parecía haber sido hecho a la medida de los más recalcitrantes fans de la Diosa del Fuego, la ya mítica Angels Cry, piedra angular del disco homónimo lanzado hace ya… ¡dieciséis años! De más está recalcar el verdadero pandemonio que se generó ya con sus primeros acordes, aunque vale la pena destacar el notable el efecto algo “arábigo” de la guitarra de Rafa Bittencourt, y por cierto el impecable dúo de guitarras con Kiko Loureiro, poniéndose uno en frente del otro y armonizando de manera sencillamente fantástica.

Luego de este gran momento tocaría recordar a Fireworks (1998), y el tema encargado sería su single, Lisbon, también ejecutada un tono más abajo. Perdonando la odiosidad de las eventuales comparaciones, fue inevitable recordar al gran André Coelho Matos cuando en el show de 1999 terminó cantando una octava más arriba el “oh, skies are falling down” hacia el final del tema, aunque como dijimos, no se trata de hacer comparaciones odiosas sino de evocar sensaciones y recuerdos de otros shows de Angra. Personalmente soy muy fan del nuevo Angra (al decir nuevo, me refiero al Angra de Edú), pero no siento que ello obste a recordar con cariño y admiración al Angra original. Además fue simpático cuando Edú incluyó a Argentina en la letra del tema.
Nuevamente con un tono más abajo, Angra sorprendió con la ejecución de The Course Of Nature, tema que da inicio a su último trabajo, Aurora Consurgens (2006), con lo cual Angra, en la medianía del show, ya podía decir que tocó temas de todos sus discos en estudio, lo que ya de por sí resulta destacable.
El tracklist de ensueño continuó con uno de los mejores temas de Rebirth, la imponente Millenium Sun, gran tema del disco lanzado el 2001. Por momentos noté un poco incómodo a Edú, confirmando una extraña tendencia que corroboré a medida que seguía el show: en términos generales lo noté más cómodo en los temas de la era de André Matos que en los de su propia era. De todas maneras es un muy buen frontman, carismático, sencillo y bastante agradecido del público local, lo que se notó bastante al tomar una bandera Argentina“envolvió” a Rafa Bittencourt cuando éste estaba ejecutando el solo de este tema.
A mi juicio, lejos, uno de los temas más imperiales y majestuosos compuestos alguna vez por una banda de Power Metal es la incalificable Carolina IV, pieza magistral con la cual Angra nos deleitaría a continuación, y que contó con Kiko, Rafael y Felipe haciendo el coro “Salve, salve Iemanjá, Salve Janaína / E tudo o que se fez na água”, de excelente y muy sencilla forma. Con un gran desempeño de Edú en las voces, un enorme trabajo de Kiko Loureiro con su guitarra haciendo las veces de los violines, un sólido Fabio Laguna en los teclados y un trabajo extraordinariamente simbiótico entre Kiko y Rafael con sus guitarras, nos llevaron a un momento realmente emocionante y sencillamente notable, aunque cómo olvidar a Matos el ’99 cuando armó una verdadera festa brasileira con sus timbales. De todas formas, una gran versión de un clásico de todos los tiempos.

El show continuaría con Acid Rain, el primer tema que se conoció del nuevo Angra (con Edú) por allá por principios del año 2001, y que contó con uno de los pocos momentos “sing along” del público con su “uoooh” en la parte del solo, tras lo cual Angra presentó el segundo y último tema de “Aurora Consurgens”, The Voice Commanding You, uno de los mejores y más rápidos cortes de la última placa del quinteto brasileño. Luego de ello, un bonito discurso de Edú, haciendo referencia a que siempre chequea los comentarios en Internet que se hacen de la banda, y que dentro de los “comentaristas” positivos, siempre destacan los chilenos. Noté que fueron palabras sinceras.
Tras estas palabras de Edú, el mismo frontman pidió ayuda al público para cantar un nuevo tema de Rebirth (el disco más revisitado de la noche), y no sería otro que el tema que le da el nombre al disco, Rebirth, también –al igual que varios, como hemos visto- tocado un tono más abajo. Por momentos –especialmente al principio- se encendieron los celulares (¿alguien recuerda los encendedores?) para generar un ambiente más íntimo. Buen momento del show.
Ya acercándonos al final, la inconfundible batería brasileira de Confessori dio inicio a Nothing To Say, otro de los temas de culto de esta gran banda, excelentemente ejecutado por Edú, realmente me sorprendió su compenetración y sentimiento para” en un tema tan complicado.?”.
Fue un “final”espectacular, pues la banda comenzó a despedirse, pero sin alcanzar a abandonar el escenario, por lo que el encore en realidad no fue tal… ya que les era imposible abandonar el escenario ante la solicitud de una más y no jodemos más del público que colmo un teatro en el cual se desarrollo una fiesta que renovó la comunión y fidelidad entre la banda y el público local
Tras este breve pseudo-encore, Angra volvería a escena para deleitarnos con el último tema de la noche, la imparable Spread Your Fire, quizás el mejor tema del excelente Temple Of Shadows, también, como ya fue costumbre, un tono más abajo. Luego de una intensa hora y media, Edú, Kiko, Rafael, Felipe, Ricardo y Fabio se despidieron de los escenarios Argentinos

Lo más memorable a mi juicio de este show, más allá de las obvias notables ejecuciones individuales de los grandes músicos que componen a esta banda, es el impecable tracklist brindado. Me parece que habría que ser demasiado quisquilloso como para haber pedido algún otro tema, pues estuvieron presentes prácticamente todos sus clásicos, en un show algo corto que se hizo aun más corto por su intensidad y la calidad de los temas seleccionados. De todas formas, noté a una banda impecable que en ningún momento demostró cansancio por una gira agotadora sino agradecimientos hacia el público argentino, y como dijimos, percibí que Edú extrañamente se sintió más cómodo con algunos temas de la era de André Matos (Silence and Distance, Angels Cry, Carolina IV) que con algunos de su era (Millenium Sun, Waiting Silence). En todo caso, y tirando la raya para la suma, me pareció un muy buen show, sobrio, con un tracklist francamente incuestionable, en el cual Angra renovó de muy buena forma sus votos con el público Argentino (además nuevamente junto al “hijo pródigo” Confessori), que clasificaré en la categoría de los conciertos memorables realizados en la argentina durante el presente año

1 comentario:

Unknown dijo...

Vril es una banda de Comodoro Rivadavia (que queda en Chubut! para ubicarlos en la Patagonia), mal informado el "Periodista".
Besos Kari